Vamos


Frente al espejo roto no puedes ver quién eres, qué tienes. El humo del fuego en la espera por ser encendido nubla los alrededores, tampoco puedes ver quiénes son ellos, quiénes somos nosotros, quiénes somos tu y yo. Las paredes calurosas son testigos del error, de la mala interpretación.

El burro debe ingresar, es recibido con un desfile y aplausos, él te dará la patada que te despertará. Puedes estar segura.

Tal vez no aprecies tus lentes de contacto al estar tan cerca. Abre los ojos, los tienes. Deberías hacerlo, están ahí. Estoy ahí.

Borremos las huellas erróneas que se han marcado en el camino de tierra que seguíamos. Vamos, que el chofer no esperará, es momento de irnos. Tu pelo no está bien arreglado, así me gusta, a donde vamos no harán falta ni se verán falsos bronceados y maquillajes extravagantes.

Sólo veremos sombras de corazones unidos, caricias en las mañanas, besos inocentes.

¿Partimos?